Debido a la ingrata compañía que sostengo,
hoy exorto fuertemente al alma a huir,
evitando cualquier tipo de contacto con mi interior
mi interior aun virgen..
Corneas débiles de tanta cazeria de anfibios,
miles de hígados envenenados,
miles de pieles desgastadas,
pero unas cuantas almas aun limpias..
al menos por eso me digno a deletrear.
Entrañas expuestas a la intemperie
soledad en el aire,
entrando por la nariz y encañonándose en las células traqueales
maldita anatomía,
me haces desconfiar..
tanta información se convierte en un laberinto,
tantas formulas “naturales”
tanta mala influencia..
directo al camino recto del abismo
el destino humano..
que repugnante resulta a veces la realidad misma..
pero que fresco es ver crecer arboles
llorar de tristeza,
saborear pasta dental
y todas esas cosas químicas
que hasta hoy se convierten en materia natural
de nuestras vidas
si a esto se le puede llamar vida natural.